Recuerdos

Impúdico amanecer Que penetra las sombras de un recuerdo Desvelados pétalos bruños Bebiendo de mis lágrimas razones Insolente mi aliento intoxicando mis latidos Herejes las miradas asumiendo verdades.
Desoja la avaricia de unos besos Estos labios impetuosamente solitarios Recoge la montaña el grito brutal De un lomo que se ahoga muy temprano Bajando de mi gloria la angustia Que tu oído no escuchó implorando.
Ridículo destello de presencia Cada vez que vuelvo a mí Justificando que te has ido. Rapaz la lengua en mis fauces Devorando tras los dientes mi delirio, Perpetuando soledades Ríos que me recorren, enfermos, excedidos.
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